Cáritas Valdepeñas alerta sobre la vulnerabilidad de los temporeros

Noemí Velasco Valdepeñas
Camastro improvisado en un edificio abandonado entre Tomelloso y  Argamasilla de Alba en el que se alojan temporeros / Lanza

Camastro improvisado en un edificio abandonado entre Tomelloso y Argamasilla de Alba en el que se alojan temporeros / Lanza

Cáritas Interparroquial de Valdepeñas denuncia la persistencia de condiciones de trabajo degradantes para los temporeros ante el comienzo inminente de la campaña de la vendimia. La organización, que desplegará en las próximas semanas un dispositivo de ayuda, critica que el Convenio del Campo no recoja el alojamiento obligatorio y que la "subcontratación ilegal" sea una práctica habitual

Cáritas Interparroquial de Valdepeñas alerta sobre los abusos a temporeros por el inminente comienzo de la campaña de la vendimia. La organización vuelve a lanzar su campaña de temporeros, que incluye un dispositivo de ayuda a trabajadores foráneos, y a través de la que denuncia la persistencia de condiciones de trabajo degradantes.

Bajo el lema ‘Escucha su historia. Todos somos necesarios’, Cáritas exige a los agricultores que aseguren unas condiciones “dignas y justas” para todos sus trabajadores, tanto extranjeros como llegados de otros puntos de España.

“¿Cómo es posible que personas que están trabajando y ganando un sueldo, vivan tirados en el campo, en un coche, en una nave, o en infraviviendas, en condiciones insalubres?”, se pregunta la organización tras las denuncias realizadas por los sindicatos en otros puntos de la provincia.

Sin alojamiento obligatorio por convenio y con riesgo de subcontratación ilegal

La organización recuerda que el Convenio del Campo de Ciudad Real no recoge la obligatoriedad de dar alojamiento a las personas temporeras y deja vía libre a aquellos que aprovechan la vulnerabilidad de los temporeros para alquilar casas, naves y locales con precios abusivos, donde acaban hacinados y con falta de higiene.

Asimismo, Cáritas hace especial hincapié este año en la “subcontratación ilegal”, práctica que se repite año tras año. Los trabajadores llegan sin empleo de antemano y los subcontratadores consiguen sustanciosas comisiones al buscarles un puesto.

Así pues, la organización considera “imprescindible” la negativa de los agricultores para contratar por esta vía, “que además de ser humillante para los temporeros, puede llevar aparejadas cuantiosas multas por parte de la Inspección de Trabajo”.

Cáritas estará alerta para que no existan “condiciones de trabajo indignas y degradantes”, como trabajadores sin contrato, sin alta en la Seguridad Social, salarios por debajo de lo que marca el convenio agrícola o situaciones en las que los mismos trabajadores tienen que pagar por el desplazamiento al lugar de trabajo o las herramientas.

Cáritas exige diálogo entre los agentes sociales implicados

Frente a los “enfrentamientos y disputan” que generan estas situaciones en el campo, Cáritas Valdepeñas destaca que unas condiciones dignas de trabajo significan “futuro” y darán “beneficio” a todas las partes.

Por ello, la organización exige “dialogo y trabajo” entre todos los agentes implicados: administración pública, inspección de trabajo, sindicatos generales, sindicatos agrarios, fuerzas de seguridad y entidades sociales. Cáritas considera que la sociedad no puede mirar hacia otro lado ni acostumbrarse a esta situación.