Continúa el juicio contra el presunto violador de una joven en Valdepeñas

Carlos Monteagudo Ciudad Real
El acusado entrando al juicio, custodiado por dos agentes de la Policía Nacional

El acusado entrando al juicio, custodiado por dos agentes de la Policía Nacional

La Fiscalía pide para el acusado, en prisión preventiva desde septiembre de 2017, una pena de 14 años de prisión por un presunto delito de agresión sexual.

La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha reanudado este miércoles el juicio, también a puerta cerrada, contra el hombre acusado de violar a una joven en su domicilio tras conocerla en un salón de juegos de Valdepeñas.

Segunda sesión del juicio en la que han declarado dos agentes de la Policía Nacional, otros dos de la Policía Local de Valdepeñas y una médica como testigos, además de los dos compañeros de piso con los que vivía el acusado en septiembre de 2017, fecha en la que se produjo la presunta violación. Dos testigos que habían sido aportados por el abogado de la defensa y que solo ha llegado a declarar uno al suspender el letrado la declaración del segundo compañero.

El abogado de la víctima, Francisco Javier Martínez, al término de la segunda sesión del juicio, ha indicado a los medios de comunicación que la jornada del mismo ha sido “un poco árida”, debido a que los testigos presentados por la defensa han sido “insustanciales” al no encontrarse en el lugar en el momento de la violación, así como las declaraciones de los agentes policiales, que han venido a reiterar lo que dijeron en la sesión del martes sus compañeros. 

Este jueves será el turno del informe forense que, según el abogado, dejará claro que el acusado utilizó en la violación “objetos”, debido a las “graves lesiones” que presentó la víctima tras la presunta violación y que, a su juicio,”eso no lo hace un hombre con su miembro viril”.

Al igual que en la jornada del martes, tanto el abogado de la defensa como la fiscal han rechazado hacer declaraciones a los medios de comunicación al término de la segunda sesión del juicio.

Hechos

El escrito de acusación recoge que la joven conoció al acusado, que estaba con dos amigos, en el interior de un salón de juegos de Valdepeñas a primera hora de la tarde. Unas horas después decidieron ir todos juntos al domicilio del acusado, en el que consumieron alcohol y drogas. Tras marchase los dos amigos del acusado, éste intentó mantener relaciones sexuales con la joven en el sofá, sin conseguirlo, mientras ella le manifestaba “abiertamente su negativa y oposición”, añade el escrito.

Posteriormente, cuando se encontraban en uno de los dormitorios del acusado, este persistió “en su inicial ánimo libidinoso y a fin de satisfacer su deseo sexual” y volvió a intentar mantener relaciones con ella. Ante la nueva negativa, el escrito describe que la cogió fuertemente del cuello y la tiró sobre la cama, tapándole la boca para que no gritara y la forzó a mantener relaciones “con gran virulencia y agresividad”.

Como consecuencia, la joven presentó numerosas lesiones físicas y síntomas compatibles con trastorno de ansiedad, ánimo depresivo y trastorno de estrés postraumático. Una circunstancia que, según recoge la Fiscalía en su escrito, conlleva “importantes inadaptaciones en los distintos ámbitos de su vida (personal, social, de pareja y de ocio y tiempo libre)”, Además de una serie de consecuencias en distintos niveles como cognitivo, tales como ansiedad, ánimo depresivo, baja autoestima y sentimientos de culpabilidad. También psicosomático, como problemas digestivos y temblores y finalmente a nivel social, tales como desconfianza, conductas de aislamiento y evitación.