“Una buena nutrición es esencial para prevenir el cáncer”

Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología de la UCLM / Elena Rosa

Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología de la UCLM / Elena Rosa

Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular en la UCLM que este sábado participa en el II Congreso Provincial del Día Mundial contra el Cáncer de la AECC, detalla que entre el 30 y el 35 por ciento de los factores que desencadenan el cáncer se deben a una mala nutrición. Ante esta realidad, lidera en la Universidad, una investigación para dilucidar los efectos positivos de los polifenoles resveratrol y santumol, con el objetivo de aportar un granito de arena para conocer mejor la base molecular del cáncer

Cada vez existen más evidencias científicas que demuestran que una buena nutrición es fundamental para prevenir el desarrollo del cáncer. De hecho entre un 30 y un 35 por ciento de los factores que desencadenan el cáncer se deben a la mala nutrición. Así lo explica Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología de la UCLM, que este sábado participa en el II Congreso Provincial del Día Mundial contra el Cáncer de la AECC de Ciudad Real.

En primera instancia, Mairena Martín diferencia entre alimentación y nutrición, “porque nos creemos que son sinónimos y no tienen nada que ver”. Con ‘Alimentación’ nos referimos al hecho de tener hambre y comer, tomar calorías… pero eso no significa que nos nutramos. Mientras la ‘Nutrición’ aborda la manera en la que el organismo extrae los nutrientes, aquellas moléculas que necesita para el desarrollo de sus funciones biológicas.

En este sentido considera la catedrática que, en líneas generales, “comemos mal”, con una ingesta excesiva de grasas saturadas, de azúcares, de alimentos “industrializados”… Cada vez se cocina menos en las casas y se recurren a alimentos procesados en los que el consumidor no es consciente de lo que contienen. “No pasa nada por comerlos en pequeñas cantidades, pero cuentan con aditivos, colorantes, conservantes, etc. que en dosis elevadas pueden inducir al desarrollo de patologías”.

Reducción de azúcares, grasas y sal

La realidad de una necesaria buena nutrición es tan evidente que el Gobierno ha impulsado un acuerdo con 400 empresas del sector alimentario para reducir en un 10 % el contenido de azúcar, grasas y sal en cerca de 4.000 alimentos de cara a 2020. El proyecto se circunscribe a trece grupos de alimentos y bebidas (aperitivos, refrescos, bollería, cereales de desayuno infantil, cremas, derivados cárnicos, galletas, helados, néctares, pan envasado, platos preparados, productos lácteos y salsas) y establece compromisos concretos de reducción de sal, azúcar y grasas para cada uno de ellos a través de la reformulación de sus recetas.

El objetivo del Gobierno con esta iniciativa es luchar contra el sobrepeso (que afecta al 54 % de los adultos españoles y al 40 % de la población infantil) y la obesidad (que padecen el 17 % de los adultos y el 18 % de los menores de edad).

Es fundamental aumentar el consumo de frutas y verduras / Elena Rosa

Es fundamental aumentar el consumo de frutas y verduras / Elena Rosa

Y es que, como subraya Mairena Martín, estamos teniendo una alimentación poco sana desde todos los niveles, desde niños, tomando más azúcar y más grasa de lo que nos corresponde. Además se come poca fibra, poca fruta y verdura que deberían ser la base de la alimentación, pocas legumbres y pocas grasas saludables como las que representa el aceite de oliva virgen extra.

Dieta Mediterránea

En este sentido, la catedrática defiende la Dieta Mediterránea como una de las más sanas, ampliamente aceptada por todos los especialistas, tan sólo debatida ligeramente por la inclusión del consumo moderado de vino por la relación entre el consumo de alcohol y la aparición del cáncer y la recomendación de expertos en la eliminación total del alcohol.

Defiende Martín la Dieta Mediterránea por ser rica en el consumo de verduras y frutas, en aceites saludables, en pescado (en especial el azul, más rico en ácidos grasos insaturados) y legumbres, frente a la dieta dominante en otros países en los que la protagonista es la comida rápida cargada de grasas saturadas. En este sentido la catedrática deja abierta la puerta a la razón y no sentencia el comer hamburguesas o algún bollería industrial esporádicamente, pero de forma muy puntual.

Es fundamental aumentar el consumo de frutas y verduras / Elena Rosa

Es fundamental aumentar el consumo de frutas y verduras / Elena Rosa

Reflexionando sobre la alimentación en el mundo actual, la catedrática considera que la globalización ha influido negativamente en la nutrición y aconseja regresar a la cada vez más olvidada época de nuestras abuelas, con su comida de puchero, sus lentejas, el cocido, que se han sacrificado en favor de la hamburguesa, la comida prefabricada, la bollería industrial y refrescos muy azucarados. “La sociedad actual con su falta de tiempo nos está arrastrando hacia esas comidas rápidas por no tener tiempo para cocinar sano en casa, pero tenemos que hacer un esfuerzo para regresar a esa comida sana con nutrientes de calidad”, subraya Mairena Martín.

A una alimentación saludable la catedrática añade otros factores importantes para fomentar una vida sana, como es evitar una vida sedentaria que favorece la aparición de una obesidad muy interrelacionada con la aparición de patologías, así como la evidente prohibición de fumar, más que relacionado con el cáncer de pulmón y de otros tipos.

Estudios

La catedrática de Bioquímica y Biología y su equipo, desde la UCLM, trabaja para aportar su granito de arena para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. En este sentido, hace unos pocos años se abrió una línea de investigación para conocer un poco más la relación entre la alimentación nutritiva y el cáncer.

Explica Martín que, aparte de los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas, que son definidos como macronutrientes, existe una serie de micronutrientes de los que muchas veces nos olvidamos, como pueden ser el hierro para evitar anemias o el calcio para los huesos, entre otros. Así, desde hace años se conoce la existencia en los vegetales de unas moléculas químicas denominadas polifenoles que cuentan con un efecto antioxidante muy potente.

Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología de la UCLM / Elena Rosa

Mairena Martín, catedrática de Bioquímica y Biología de la UCLM / Elena Rosa

“Se sabe que uno de los mecanismos implicados en el cáncer es la oxidación celular que hace que la célula degenere. Entonces nosotros estamos desarrollando una línea de investigación para ver el papel que desempeñan esos antioxidantes en relación con el cáncer”, explica Mairena Martín, que detalla que la labor que se desarrolla desde el campus universitario de Ciudad Real se centra en dos polifenoles: el resveratrol presente en varios vegetales, frutos rojos, la uva y el vino tinto, y el santumol, que está en el lúpulo que se puede utilizar para la elaboración de la cerveza.

Apunta Mairena Martín que si conseguimos averiguar que estas moléculas polifenoles tienen un efecto sobre el cáncer a través de las vías de señalización que estudiamos, podremos establecer posibles biomarcadores para diagnóstico precoz de esta patología, a la vez que ver si su consumo moderado disminuye los riesgos del cáncer y si puede servir como mecanismo adicional de un tratamiento para esas patologías.

“No vamos a  resolver el cáncer con estos avances, pero aportaríamos nuestro granito de arena para conocer algo más de base molecular de los mecanismos del cáncer y conociendo a nuestro enemigo de raíz le puedes hacer mejor frente”, relata la catedrática, quien al respecto quiere agradecer a la Asociación Española contra el Cáncer de Ciudad Real su apoyo a la investigación con la concesión de una beca predoctoral para que una doctoranda del grupo de investigación pueda trabajar en este tema y desarrollar su tesis doctoral.

“La verdad es que estamos muy ilusionados en estos proyectos porque el cáncer nos afecta a todos, quién no tiene cerca familia, amigos o compañeros que hayan padecido esa patología”, concluye Mairena Martín.