La Confederación del Guadiana se prepara para un año hidrológico “duro”, en el que se regará lo mínimo

Belén Rodríguez Ciudad Real
El nuevo presidente de la CHG José Martínez Jiménez este miércoles en la sede central en Badajoz / Lanza

El nuevo presidente de la CHG José Martínez Jiménez este miércoles en la sede central en Badajoz / Lanza

Si no llueve en otoño el destino del agua será abastecimiento humano, caudales ecológicos y cultivos permanentes, no se permitirá ningún uso más, explica el nuevo presidente José Martínez. A un mes para que acabe la campaña de riego hay más reservas que 1995, el “año cero” de la sequía en la cuenca Alta

José Martínez Jiménez, el nuevo presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, no está para eufemismos: “El año hidrológico que nos espera será duro, duro”, recalca, “los usuarios del agua embalsada deben tener claro que las prioridades son el abastecimiento humano [garantizado al menos un año], los caudales ecológicos y los cultivos permanentes”. Esto significa que se regará lo mínimo de los embalses y que habrá que estar pendientes de la situación y el consumo de agua de los acuíferos, ya de por sí limitados, al menos en la cuenca Alta del río la que afecta a Ciudad Real.

El dato “positivo” es que la situación  es mejor que en la última gran sequía en 1995. “Al final del verano nos quedamos con 13 hectómetros cúbicos almacenados en la cuenca Alta, el ‘minimum minimorum’. Tuvimos el pantano de Gasset al cero por ciento, completamente seco y la Vega del Jabalón al 0,10. La situación era bastante peor que la de ahora, aún siendo mala, estamos al 25% y almacenamos 130 hectómetros cúbicos”.

Pantano del Gasset al inicio del verano / J.Jurado

Pantano del Gasset al inicio del verano / J.Jurado

Este es el panorama que tiene por delante Martínez Jiménez en su nueva etapa de presidente de un organismo al que llegó en 1991 y en el que ha hecho literalmente de todo (ha pasado por todos los departamentos, exceptuando secretaría y planificación), incluida la Comisaría de Aguas.

Un trabajo “variado, interesante y bonito”

Ingeniero de Caminos de profesión, ingresó en la administración del Estado en 1989 en la demarcación de Carreteras, que abandonó por el agua en 1991. No se ha arrepentido. “El agua tiene sus complicaciones, pero es un organismo en el que tocas muchos palillos. El trabajo en aguas es muy variado, interesante y bonito”, dice.

De perfil técnico -hasta esta semana era el director técnico del organismo de cuenca con sede en Badajoz- Martínez Jiménez explica que su prioridad como presidente de la CHG es “cumplir lo que nos marca la dirección general del Agua y tratar de consensuar y conseguir con las comunidades autónomas el Pacto Nacional del Agua que la ministra puso encima de la mesa. Estamos teniendo reuniones”.

Regularización de pozos: cuanto antes se resuelva mejor

¿Caben más regularizaciones de pozos en la cuenca Alta? El presidente explica que hay “una serie de expendientes” (los de agricultores a título principal que esperan respuesta desde 2008) que reclaman derechos, “efectivamente eso lo tenemos que ver con la administración regional en función de qué situaciones se den y cuáles sean las condiciones actuales. Lo ideal sería cerrar cuanto antes este asunto de las aguas subterráneas, teniendo en cuenta que ya muchos recursos están asignados y en muchos casos por encima de la recarga”.

El agua en El Robledo y en Puebla

En cuanto a las críticas de este verano por la cicatera dotación de agua para mantener el caudal ecológico del Bullaque Martínez Jiménez insiste “se están soltando caudales, no se puede pedir más. Lo primero es el abastecimiento y el agua es la que tenemos”, afirma.

El presidente destaca que esta misma semana la alcaldesa de El Robledo ha celebrado la llegada del agua desde el embalse de la Torre de Abraham que garantiza el baño en el río en esa población, “lo que no se puede pretender es que el agua de la Torre llegue a cien kilómetros que es donde se encuentra el Guadiana en Puebla de Don Rodrigo”.

En la comarca de Ciudad Real está funcionando el trasvase La Torre-Gasset que garantiza la llegada de agua mediante una tubería cerrada (da lo mismo por tanto desembalsar en verano) al maltrecho pantano del que se abastece la capital.  El último trasvase se solicitó a finales de junio.