Los viticultores de varias comarcas de Ciudad Real combaten la araña roja

Julia Yébenes Ciudad Real
Tetranychus urticae, nombre técnico de la araña roja o amarilla que ataca las viñas / Lanza

Tetranychus urticae, nombre técnico de la araña roja o amarilla que ataca las viñas / Lanza

Viñedos de La Mancha, Montes Norte o el Campo de Montiel y Valdepeñas en Ciudad Real (y también de otros puntos de Castilla-La Mancha) están afectados por esta plaga autóctona que desfolia las pámpanas

Desde hace varios días, viticultores de las comarcas de La Mancha, Montes Norte o el Campo de Montiel y Valdepeñas en Ciudad Real (y también de otros puntos de Castilla-La Mancha) combaten la araña roja o amarilla (Tetranychus urticae), una plaga autóctona que desfolia las pámpanas y que ha sobrevenido en esta campaña por la sequía.

Viñedos de Valdepeñas, Malagón o Pedro Muñoz están siendo tratados para remedar el ataque del ácaro que ataca a las partes verdes de las plantas con pequeños pinchazos cuando se dan escenarios climatológicos con poca humedad y con temperaturas de más de 32 grados, como es el caso de este año.

“Con el término de la cosecha del cereal, la araña va a lo único verde que hay como es la viña”, explica Víctor Durán, joven viticultor de Malagón, que comenta algunos de los efectos de la succión de la savia en el envés de las hojas, en pleno envero, como son las manchas pardo rojizas la pérdida de fuerza foliar y su menor protección a los racimos, que tardan más en madurar y en engordar.

¿Y cómo la combaten?

Durán explica que siguen las recomendaciones del Boletín Fitosanitario de Avisos e Informaciones de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, que apuntan hacia una aplicación por periodo vegetativo y selectivo (en la zona atacada).

Además de fitosanitarios, la mayoría azufran para ahuyentar a los ácaros, y optan por otros productos de extractos naturales, bien para matar los huevos o para eliminar a los adultos.

Con todo, Durán, también presidente de la Sectorial de Jóvenes de Asaja Ciudad Real, destaca “la buena calidad” de la uva y el inicio de la vendimia “en 40 días”, sobre todo de las variedades tempranas como cabernet sauvignon o verdejo, en una campaña que se verá reducida en más de un 30% respecto a la media.

En parcelas de Castilla-La Mancha hay “bastantes” focos localizados de araña roja, aunque con limitaciones en el tratamiento del 10% ecológico (entre 40.000 y 50.000 hectáreas) que tienen porque no pueden recibir tratamientos químicos.

Focos

Pedro Muñoz y su término es otro de los territorios con focos localizados de araña roja, comenta el agricultor Abel Alcolea.

“Se trata de una araña minúscula roja o amarilla, con una lupa se ve, que provoca una mancha color marrón oxidado y deseca la planta”, recuerda, a la vez que lamenta la falta de lluvias, no sólo por la aportación hidrológica que supondría para los cultivos, sino porque en el caso de esta plaga “la arrastra y disminuye la población”.

Para el representante de Asaja, la falta de recursos hídricos es más que preocupante en el balance del primer semestre, con 290 litros por metro cuadrado, frente a una media de cerca de 400 l/m2.

Respecto al tratamiento de la plaga de la araña, señala que los productos químicos “no son al 100% eficientes”, y que el azufre está permitido en ecológico para prevenir tanto la araña como el persistente oidio o cenicilla, también presente en viñedos de regadíos, ya que es otra enfermedad endémica causada por un hongo que actúa en condiciones de alta humedad relativa y mucho calor.

Alcolea sostiene, por último, que el ataque de la araña es “consecuencia de la sequía” y, por tanto, la principal causa de la disminución de cosecha.